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El otro día, hablando con Peque, dije una palabra un poco fuera de lo cotidiano: «misterio». E inmediatamente pidió el libro «Un misterio en el bosque». ¿Qué niño de dos años y medio conoce la palabra misterio? Aquellos que adquieren vocabulario con la literatura infantil.

Es muy fácil subestimar el vocabulario que aprendemos todos, grandes y pequeños, de la lectura. Al fin y al cabo estamos rodeados de lenguaje, en casa, en el cole, en la tele… Pero lo cierto es que no es lo mismo el lenguaje hablado que el lenguaje escrito.

El lenguaje hablado suele ser funcional, es una herramienta, persigue un objetivo externo al lenguaje. Pásame la sal, ¿quién baja la basura?, ¿cuánto es?

El lenguaje escrito busca más la precisión, la eficiencia y la comunicación de un mensaje complejo y sutil. El vocabulario utilizado es en consecuencia más preciso y variado.

¿Qué es el vocabulario rico?

Si dividimos el vocabulario de un idioma en tres grupos según frecuencia de uso, abajo del todo tendríamos las palabras cotidianas como agua, cama, comer, leer. Arriba del todo tendríamos términos específicos de áreas técnicas como fonema, estetoscopio o electroconductividad.

Adquiriendo vocabulario con la literatura infantil - niveles de vocabulario

¿Y en medio? Ahí es donde entra en juego la lectura cotidiana. En medio tenemos palabras que no son cotidianas y que tampoco son exclusivas de un ámbito de la tecnología.

Mi ejemplo favorito es «feroz». No sé vosotras, pero yo no uso la palabra «feroz» nada más que cuando estoy leyendo, ¡y no cualquier libro!

Ese grupo de palabras, características del lenguaje rico de la literatura, son mucho más difíciles de encontrar en otros ámbitos como las conversaciones en casa o el lenguaje de la televisión. Es el vocabulario de la literatura infantil.

Y son estos vocablos los que nuestros niños adquieren en los años de escuela primaria: en clase, en sus libros, descubriendo sus intereses… El lenguaje rico es una de las principales diferencias entre el lenguaje infantil y el de un adulto.

Me diréis: «Pero Elena, ¿para qué quiero yo que mi Peque vaya por la vida diciendo «feroz» o «estetoscopio»?». En la lectura compartida trabajamos no tanto el vocabulario activo (el que los niños pronuncian) sino el vocabulario pasivo (el que son capaces de entender). Ese es el que les va a servir de base cuando entren a la escuela, cuando lean novelas o cuando se enfrasquen en conversaciones profundas, ya de adolescentes.

El vocabulario de los niños bilingües

El caso es que nuestros Peques, por virtud de estar aprendiendo un idioma que es minoritario en su vida cotidiana, tienen menos contacto con ese lenguaje rico. De hecho, en muchos casos como el de nuestra familia, el único contacto es a través de la lectura compartida.

¿Para qué sirve adquirir un vocabulario rico en la lengua minoritaria? Ciertamente todo dependerá de los objetivos que contemplemos para la educación bilingüe de nuestros chavales. Si la educación superior entra entre ellos, un desarrollo del vocabulario lo más completo posible es imprescindible.

Al final la decisión siempre queda en manos del niño. Pero hasta que puedan decidir, es nuestro papel ofrecerles lo que esté en nuestra mano: La lectura compartida.

¿Y qué hay de la riqueza en el vocabulario de la lengua mayoritaria?

El vocabulario que adquieran los niños bilingües en la lengua mayoritaria dependerá mucho de las circunstancias de la familia: si la lengua mayoritaria se habla en casa, si uno de los padres es hablante nativo y la usa preferentemente, y si ese es la madre, o en su caso el principal cuidador. Este estudio analiza todos estos supuestos y es una lectura muy ilustrativa: Place, S., & Hoff, E. (2011). Properties of dual language exposure that influence 2‐year‐olds’ bilingual proficiency. Child development82(6), 1834-1849.

Incluso para los hogares donde por regla general no se habla la lengua mayoritaria yo siempre recomiendo leer en casa también en la lengua mayoritaria. No tiene por qué desplazar a las otras lenguas, pero sí que tiene que encontrar su lugar. Y así, cuando el Peque llegue a la escuela, la lengua no le pillará por sorpresa.

¿Y no basta con lo que aprendan en la guardería? Puede que sí, pero no siempre. Por un lado entra en juego la forma de aprender de cada Peque. Por otro lado, aunque cambia mucho de centro a centro, el lenguaje de la guardería no suele ser tan rico como el de casa. Abundan las órdenes, las instrucciones… Y cuando se lee en voz alta, suele ser a un grupo de niños, con lo que los Peques más tímidos o que estén menos cómodos con el idioma participarán menos.

Un estudio muy interesante acompaña a una Peque de 1-3 años mientras adquiere una segunda lengua en la guardería: Karniol, R. (1990). Second-language acquisition via immersion in daycare. Journal of Child Language17(1), 147-170.

Por fortuna, existen los libros. No solo eso: el acceso a los libros en la lengua mayoritaria es mucho más libre: bibliotecas, librerías, mercadillos… quien no lee a su Peque en la lengua mayoritaria es, verdaderamente, porque no quiere.

Cómo elegir cuentos por su vocabulario

La única dificultad a la hora de buscar vocabulario poco frecuente en los cuentos es darnos cuenta de que está ahí. El vocabulario poco frecuente no es vocabulario difícil para un hablante nativo adulto. Para nosotros, es una palabra perfectamente normal. Y por eso no nos llama la atención.

¿Cuál es mi truco? Me imagino a mi hija de 2 años y medio diciendo la palabra. Si me hace mucha gracia, es que es una palabra poco frecuente.

«Feroz»

«Por ejemplo»

«Extraordinario»

«Roble»

¿Os habéis fijado en lo mismo que yo? Según crezca mi Peque, el vocabulario poco frecuente que queramos trabajar con la lectura irá cambiando. Hay que reconsiderar el vocabulario objetivo cada varios años.

¿Y los cuentos con vocabulario especializado?

¡El vocabulario especializado también es importante! A mí me gusta buscar libros adecuados para su edad sobre los temas que más le interesen en cada momento (los vehículos son ya un clásico en casa; los dinosaurios, un clásico en todas las casas). Si estás traduciendo sobre la marcha, procura usar los términos más correctos posibles. La preparación es clave en este punto.

En resumen: si quieres que tu Peque aprenda vocabulario con la literatura infantil…

  • lee todos los días, varias veces si es posible
  • no excluyas ningún idioma
  • busca libros con vocabulario rico respecto al nivel del Peque
  • incluye libros con lenguaje especializado adecuado para su edad

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