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¿Cómo se puede ayudar al Peque cuando le cuesta aprender la lengua mayoritaria?

Es un tema controvertido y no hay respuesta correcta. Pero lo que yo hago es leerle a mi Peque uno o dos cuentos en alemán, mi lengua más floja, todos los días.

Muchos especialistas recomiendan no mezclar lenguas pero integrar en parte la lengua mayoritaria puede ser útil en casos de necesidad cuando los padres la hablan con fluidez y el niño no recibe suficiente estímulo en esa lengua fuera de la familia, siempre y cuando se cuide de no dañar las lenguas dominantes.

¿Qué niños bilingües se benefician de aumentar el uso de la lengua mayoritaria en casa?

Todos los niños aprenden los idiomas a los que están expuestos. A mayor tiempo de exposición, mejores resultados (como se estudió aquí y aquí).

La cuestión de cuánta exposición es bastante resulta más compleja: entran en juego factores como la calidad de las interacciones, el número de hablantes diferentes, las características propias del peque y del entorno, y hasta problemas de medición de estos factores.

Una serie de estudios (mencionados aquí) apuntan a que, en familias en las que se habla principalmente la lengua minoritaria, aumentar el uso de la lengua mayoritaria no mejora los resultados académicos en esta y empeora el rendimiento en la minoritaria.

Concretamente en estos estudios la lengua minoritaria era el español y la mayoritaria, el inglés. Los niños estaban en edad preescolar y acudían a clases de refuerzo de inglés. En casa se hablaba mayoritariamente español o mitad y mitad español e inglés.

En los casos en que las familias pasaron a hablar más inglés (es decir de nada de inglés a algo de inglés, o de mitad y mitad a solo inglés) los niños no mejoraron en inglés más rápido que sus compañeros, y de hecho empeoraron en español.

La hipótesis de los autores es que la exposición en la escuela a la lengua mayoritaria ya era suficiente hasta el punto de que las ayudas adicionales no daban resultados visibles.

Otros lo relacionan con un nivel de inglés bajo entre las madres. Es cierto que en estos estudios los niños con mejores resultados eran los que tenían un progenitor nativo de inglés.

En resumen, ¿cuándo da resultados aumentar la lengua mayoritaria en casa?

  • cuando la exposición en la guardería o escuela es insuficiente
  • cuando los padres la hablan con fluidez

Por qué he decidido leer en alemán a mi hija

Lo cierto es que mi Peque no arrancó mal con el alemán: se comunicaba en la guardería igual que los demás niños y en casa hasta se le escapaban palabras en alemán. Cuando venían visitas, hablaba en alemán (de trapo) con ellos. Pero en este año de pandemia se le ha olvidado ya dos veces en los sendos confinamientos.

Por el contrario su español es muy fuerte. Sin otra comparación que mi recuerdo de niños criados en España diría que su nivel expresivo y volumen de vocabulario es equivalente al de un monolingüe de su misma edad.

Así llegué a la conclusión de que su exposición al alemán no era suficiente (¡estábamos encerrados en casa los tres, como todo el mundo!) y que el riesgo de perder fluidez en español era bastante asumible. Quedaba la cuestión de cómo hacer que mi nivel patatero de alemán no tirase el proyecto por la borda. Y claro, pensé en leer cuentos.

Desde el principio tenemos carné de la biblioteca del pueblo, que solo tiene libros en alemán. Nunca le ha gustado que leamos en la lengua mayoritaria en casa (el alemán) pero entre mi interés por aumentar su exposición al alemán correcto y el hecho de que íbamos ya pasando a libros más complejos que no se dejan traducir al vuelo, la Peque acabó accediendo a regañadientes.

Rimas en alemán

Después de mucho batallar («no, mama, no leas») porque aquí la nena solo quería oír español, dimos con la fórmula perfecta de…

… ¡el libro que mi Peque trilingüe se deja leer aunque no esté en su idioma preferido!

1) rimas
las rimas para niños son una herramienta probada por la tradición y por la ciencia para mejorar la capacidad lingüística de los peques.
En nuestro caso buscamos que tengan un ritmo muy rápido y que comuniquen movimiento. A veces cantamos los versos durante la lectura y a la peque le gusta mucho. Si las ilustraciones acompañan, es ideal.
2) prosa
Aquí la fórmula se reduce a la proporción entre tiempo leyendo el texto y tiempo observando y comentando las imágenes. En nuestro caso, estamos hablando de muy poco texto: una frase o dos en cada página.
Si el objetivo es alargar la exposición al texto leído, entonces recomiendo volver a la poesía.
El comentario lo hacemos en ambas lenguas: si la peque no está muy cansada y la veo con mucha paciencia, más en alemán.

Hemos observado que si el libro cumple estos requisitos, da igual el nivel de vocabulario.

Lo más sorprendente es que la misma fórmula funciona también para su otro idioma no dominante, el hebreo.

Recomendaciones: rimas

Recomendaciones: prosa

Libros que NO han funcionado

Tardé en darme cuenta de que no le gustan los mismos tipos de libros en todos los idiomas.

En gran parte es una cuestión de nivel: en alemán le gustan libros escritos para niños más pequeños; en español, más mayores.

Existe una serie de libros «interactivos» muy populares en Alemania que fueron un auténtico fracaso con mi Peque. Son esos libros en los que el niño tiene que tocar algo en la página: sonarle los mocos al conejito, apagar la luz para que el cordero se duerma, agitar el libro para que caigan las manzanas del árbol…

A mi peque le parecen una soberana tontería.

Y eso que otro libro con una premisa parecida, Un libro de Hervé Tullet, le encanta hasta el punto de soltar carcajadas. Puede que le enganche lo abstracto y absurdo de este título, que disfrute del ritmo que imprime a la lectura o simplemente que se trate de un gran libro.


Puede que lo de leer en otro idioma no sea para todas las familias: hay que tener cuidado de mantener las lenguas minoritarias y que la relación entre hogar y lengua minoritaria sea indudable.

Pero el idioma no se puede convertir en dogma. La lengua está viva, como también lo están la familia y el entorno en que se aprende.

Tanto nosotros como nuestros Peques nos podemos adaptar a circunstancias inesperadas, y hacerlo disfrutando y con amor.

Leer en voz alta en la lengua mayoritaria en casa es una forma. ¿Qué otras formas tenéis?


Photo by Jelleke Vanooteghem on Unsplash

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